lunes, 14 de julio de 2008

Esclavismo amado... servidumbre obediente...


"Within the next generation I believe that the world's leaders will discover that infant conditioning and narco-hypnosis are more efficient, as instruments of government, than clubs and prisons, and that the lust for power can be just as completely satisfied by suggesting people into loving their servitude as by flogging them and kicking them into obedience" (Aldous Huxley)



De pronto, por azares del destino, me llega un pensamiento ajeno/lejano como este y zaz-cuaz... Me cae el 20 otra vez del triste tiempo en que vivimos. Me parece demasiado cierto que ya llegamos a ese tiempo en el que se nos ha programado (o intentado programar con mayor o menor éxito) a amar la servidumbre en la que vivimos.

Acostumbrados a sentir impotencia, el camino más fácil es siempre mantenernos en la ignorancia, por que así nada afecta la burbujita en la que vivimos.


¿Qué formas puede tomar esta esclavitud en la que nadamos tan a gusto?

El consumismo por ejemplo... la idea del status material.

El sentir verdadero poder y satisfacción en tener un carro tal o cual, ropa de tal marca, o una cintura de tal medida. La comodidad y satisfacción tan sencilla.

El aferrarte al pequeño pedacito de autoridad que te puede dar la vida por circunstancias muchas veces ajenas a ti.

En la cadena del antro, en el policía de Tránsito, en el cajero del banco... un pedacito de poder al que solemos amarrarnos para sentir que eso es lo que nos da mayor valor y al que no le despegamos la mirada y así, dejamos pasar inadvertidamente las pisadas de otros sobre nuestras espaldas.
Tan tranquilos, desinformados... tan (entre comillas) "felices".
La comodidad, la muerte...
No te salves, decía Benedetti... y hoy estamos demasiado lentos, a salvo... y nos encanta porque alejamos las preocupaciones, los problemas.

Preferimos no denunciar para no complicarnos la vida, no quejarnos para no ser criticados, no señalar verdades incómodas para seguir siendo agradables alrededor.

Ya no... intentaré romper esta rutina...
Dispararé contra lo que me de la gana estas palabras que me crecen en la cabeza.

Y tu... ¿amas tu esclavitud?

2 comentarios:

Luis Aguilera. Ideas desde Blue Valley dijo...

Lo cierto es que a todos nos gusta el poder, en medidas destructivas o inconcientes pero lo ejercemos sobre lo que nos rodea. Y es verdad que muchas veces lo encaminamos hacia los pesares que nos aquejan como sociedad: corrupcion, materialismo, violencia emocional, etc, etc.

Ejercemos poder sobre aquellos que creemos inferiores, y no en cuestiones economicas, si no tambien en cuestiones culturales y sentimentales. Utilizamos lo que sabemos para manipular a personas en nuestro beneficio, eso es poder. Ahora, las cosas no cambian por si solas, debemos de ser conscientes de que nosotros tambien tenemos el poder de cambiar las cosas.

Somos todos parte de un todo en donde de cada quien sale la energia para poder hacer que las cosas mejoren.

Vivimos atados a estas cadenas de poder, y subyugamos nuestras supuestas libertades, en beneficio de nosotros mismos....o al menos eso creemos. En serio, dime hasta donde llega la libertad? o no depende la libertad del poder que tengas para ejercerla?

Gritemos en espacios de codigos binarios, pero que los gritos hagan eco en la red, que no se queden en ojos de almas vacias. Excelente Blog Chaps.

Ana Muela Sopeña dijo...

Interesantísima reflexión. Mientras estemos enredados en los juegos de poder amo.esclavo estaremos abajo o arriba, como en una montaña rusa y las cosas requieren ser observadas con neutralidad...para poder realizar algún tipo de cambio...si es que queremos el cambio...

Un saludo